Ser comboniano

El proyecto misionero solo se puede realizar si existen misioneros que quieran consagrar toda su vida a la causa del evangelio en situaciones de frontera, allá donde la transformación radical que exige el evangelio tiene más urgencia.

El Instituto acoge a todos aquellos jóvenes con inquietudes por la misión para hacer un discernimiento y ver si Dios realmente los llama a la vida consagrada en el instituto de los Misioneros Combonianos.

El proceso para ser misionero comboniano es largo y esta compuesto de diferentes etapas formativas para ayudar al joven a madurar su fe y ofrecerle las herramientas necesarias para la misión.

Las etapas formativas son las siguientes:

Discernimiento vocacional: En esta etapa de un año como mínimo el joven es acompañado a través de encuentros frecuentes con un misionero para esclarecer sus motivaciones.

Postulantado: Etapa de dos años donde el joven conoce la vida del instituto. Realiza estudios que le puedan servir en su futuro misionero.

Noviciado: Es la parte central del ciclo de formación de base. Dos años durante los cuales se vive en profundidad la espiritualidad comboniana.

Etapa de votos simples: El noviciado acaba con la primera profesión. A partir de ahí el comboniano se dedica al estudio durante cuatro o cinco años en un centro de teología o centro de hermanos.

Etapa de experiencia de misión: Etapa de mínimo dos años donde el joven comboniano realiza un tiempo de trabajo en la misión para vivir de cerca la realidad misionera. Esta etapa concluye con la profesión perpetua.

Los Misioneros Combonianos son un instituto misionero que realiza su trabajo en más de 30 países en África, América, Asia y Europa.