Peregrinación de inmigrantes africanos a Fátima

Mi sueño de infancia, de ir a Fátima, por fin se hizo realidad”, así se expresaba John Bosco, uno de los inmigrantes nigerianos que participó del 18-20 de octubre en la peregrinación a este santuario portugués. 

Dieciocho pasajeros, trece adultos y 5 niños, en dos furgonetas, conducidas por los combonianos José Luis Román (Pepelu) y Rafael Armada. Salimos de Torrejón de Ardoz (Madrid) el viernes 18, al mediodía, y llegamos a Fátima más allá de las 10 de la noche. Benjamine Kimala, comboniana de Chad, también formaba parte de la expedición. Un trayecto largo, en ambiente fraterno y alegre, con cantos, música y parada para comer y desfogue de los chiquillos.

Equipo organizador de la peregrinación
La peregrinación fue para todos un momento de encuentro en la fe y convivencia humana vivida en la casa que nos cedió durante el fin de semana la Provincia comboniana portuguesa. La acogida y generosidad por parte de nuestros hermanos vecinos, representados por el Hermano Alfredo do Rosario, fue extraordinaria. Nos encontramos muy a gusto, acomodados en la vivienda. 

El Via Crucis que se inicia en la Rotonda Sur, al atardecer del sábado, un ascenso por la vereda hacia la cima del Calvario y la capilla del Resucitado, entre cantos en Ibo, inglés y español fue un momento que nos tocó de manera especial. A continuación, el rezo del Rosario en la Capelinha y la procesión de las antorchas, “algo que nos cautivó y que ni la lluvia que cayó consiguió apartar de nuestra vivencia de fe”, como comenta Declan. 

Para Sunday, que peregrinaba por segunda vez, la misa internacional del domingo fue lo que más le impresionó. Y es que, para él, Fátima siempre ofrece nuevas experiencias porque es una tierra de milagros, de alegría y paz.

Participantes en la explanada del Santuario
Muchos de los participantes llevaban a la Virgen sus dificultades diversas. Situaciones complicadas en cuanto a lo familiar, laboral, permisos de residencia que se retrasan…A todos les unía una fe en la presencia de Dios en aquellos parajes, confirmada esta por tantos creyentes que allí se agolpan y se arrodillan a los pies de María.

Los Misioneros Combonianos son un instituto misionero que realiza su trabajo en más de 30 países en África, América, Asia y Europa.