Jóvenes

Lindísimo el ambiente creado entre nosotros.. y ahora, con esa fortaleza, a empezar a servir a tantísimos peregrinos.

Mi vocación misionera surgió en un momento de mi vida en el que sentía un deseo de una mayor entrega por mi parte. Tenía 16 años. Delante de mí veía y escuchaba testimonios de mucha radicalidad: sacerdotes obreros, testimonios misioneros y obras iniciadas por sacerdotes en el campo educativo como la Escuela Profesional de Musquiz, en Vizcaya.

El V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús es momento oportuno para reflexionar sobre las claves de la vocación religiosa. ¿Dios sigue llamando? ¿Respondemos o callamos? ¿Lo dejamos todo o no abandonamos nada? La santa resolvió la cuestión en un poema que responde a un enigma que muchos tardan toda la vida en resolver.

Joana Carneiro es una joven médica lisboeta llena de energía, vitalidad, alegría y actitud de servicio. Joana podría ser ejemplo de lo que en este año el Papa Francisco pide a los religiosos: “Ser testigos de la Alegría”. La Alegría de reconocer a Jesús en los más pobres y ayudar a los demás a descubrirse queridos por Él. Pero mejor, que sea ella quien nos lo cuente.

El P. Jorge Naranjo es un joven misionero comboniano que trabaja en Jartum, la capital de Sudán. El proceso de Jorge se inició en su parroquia, donde sintió pronto el deseo de ser catequista. Sin embargo, la convicción de que él estaba hecho para la Misión le llegó mientras preparaba unos exámenes en la universidad. Unas convivencias en las que participó una religiosa, un curso bíblico y una experiencia misionera en Perú le hicieron abrir de forma definitiva los ojos a aquello para lo que de verdad estaba llamado. En la siguiente entrevista nos cuenta cómo se puede ser feliz en la tierra en la que el mismo Daniel Comboni comenzó una misión que todavía hoy continúa.

Pages

Los Misioneros Combonianos son un instituto misionero que realiza su trabajo en más de 30 países en África, América, Asia y Europa.