Laicos misioneros combonianos

Los Laicos Misioneros Combonianos viven un proyecto de vida enraizado en Jesús y en el Evangelio.

Se reconocen miembros de la Iglesia, en concreto, agentes de su actividad misionera.

Responden a la llamada de los más pobres del mundo, viviendo en misión, entre pueblos que necesitan liberación y evangelización.

HISTORIA DEL MOVIMIENTO: Hace unos 15 años un grupo de laicos descubrieron su vocación por la misión "ad gentes" como un ministerio más dentro de la  Iglesia.

Hoy están organizados en el Movimiento LMC (Laicos Misioneros Combonianos) desde donde dan respuesta a la llamada del Padre, viviendo su fe con una identidad específica; y formando una familia donde hay cabida para jóvenes, mayores, solteros, casados o matrimonios con hijos.

Su experiencia es rica pues han tenido oportunidad de dar su servicio y presencia en México, Perú, Ecuador, Mozambique, Rep. Centroafricana y Brasil. Siempre poniéndose a disposición de la iglesia local para vivir y "estar" entre los más alejados y abandonados, según el carisma de S. Daniel Comboni.

ORGANIZACIÓN Y SITUACIÓN ACTUAL: El Movimiento LMC ha cumplido más de 10 años y se puede decir que está tomando una cierta consistencia y unas formas propias. Más de un centenar de personas han participado en el espíritu del movimiento, de los cuales unos 30 han estado en la misión según la vocación específica de los LMC.

El nombre de los LMC comienza a ser reconocido en el ámbito misionero y eclesial. Está caracterizado por un estilo propio, con una apuesta clara por el laicado, por la misión y por el carisma comboniano.

El movimiento cuenta con un equipo coordinador (La Coordinadora), formada por cuatro laicos, elegidos por la Asamblea, y tres combonianos, elegidos por el Consejo Provincial de los combonianos.  La Coordinadora se reúne normalmente cada trimestre, y con carácter extraordinario cuando es necesario, a fin de llevar un seguimiento completo del movimiento tanto de las zonas en España como de las distintas comunidades en misión. Las decisiones se toman en la Asamblea anual, donde se marcan las líneas que se quieren seguir a lo largo del curso y en la Coordinadora. El Superior Provincial de los combonianos es el último responsable del movimiento.

Desde hace ya varios años, se lleva dando vueltas al hecho de que la misión es común para todos, pero distinta según las vocaciones. ¿Cuál es la especificidad de los LMC? Aspectos como la familia, los hijos, el trabajo, la inserción, la vuelta a la sociedad española, el rol en la Iglesia, la economía... les interrogan y hay que dar una respuesta desde esta identidad de los LMC.

Se ha reflexionado sobre este tema, y fruto de ello es el documento sobre la Metodología de los LMC que se publicó en noviembre de 2001, donde se contemplan: las líneas claves de una espiritualidad laical, misionera y comboniana, los modelos de intervención laical en misión, y el estilo de vida laical. Este documento ha ayudado y ayudará mucho a los LMC a vivir desde su identidad laical.

El movimiento LMC participa en la coordinadora de movimientos de laicos misioneros de España.

FORMACIÓN: En la historia del movimiento LMC, la formación ha ido consolidándose como un pilar fundamental. El programa formativo pretende completar el desarrollo humano, cristiano y misionero de sus miembros.

Se contemplan tres etapas de preparación: Una etapa inicial, de discernimiento. En ella se trabaja para afianzar de una forma clara la vocación misionera y comboniana como laico. Este periodo dura como mínimo un año. La segunda etapa sería ya como miembro de LMC existiendo una disponibilidad para ir a misión a medio plazo. Este periodo, de al menos dos años, es importante para la identificación con el Movimiento.

Por último, la tercera etapa comienza seis meses antes de marchar a misión. Es la etapa de la preparación inmediata. Este periodo es un tiempo de vida comunitaria, con una preparación en misionología y estudio de la realidad del país de misión a donde se va a marchar.

Todo este camino formativo no se realiza de una manera individual sino en grupo a través de los encuentros de zona. En estos encuentros se profundiza en tres dimensiones: madurez humana, cristiana y vocacional, adaptando cada zona su programación según su realidad.

A nivel nacional también existe una estructura formativa con tres grandes encuentros que se celebran en torno a Navidad, Pascua y Verano... En ellos hay espacios para la formación permanente, oración, convivencia...

La formación se entiende como algo permanente, de forma que no termina con la salida a misión, sino que continúa al regreso de la misma. Así, el laico, cuando vuelve de misión se incorpora a los programas formativos de las zonas teniendo un peso importante en la vida del grupo, donde aporta su experiencia misionera.

METODOLOGÍA LAICAL MISIONERA Y COMBONIANA

Laicidad: Los LMC viven su fe desde una opción laical, y desde su pertenencia a la Iglesia. La característica fundamental de la vocación LMC es su llamada a la misión "ad gentes" como medio para hacer presente entre los pueblos más desfavorecidos de la tierra el Reino de Dios. Se trata de una opción de vida que impregna la vida de la persona y da sentido a la misma.

Misionariedad: La intervención en misión del LMC tiene como centro de su vocación a Jesús y el anuncio del Evangelio desde la comunidad. Esta tarea evangelizadora se centra tanto en la promoción humana, camino de dignificación de las personas, como en la animación de las comunidades cristianas.

Combonianidad: como LMC, viven su vocación misionera según el estilo del beato Daniel Comboni. Para ello, se mantienen unidos a la Familia Comboniana, participando y recreando el carisma comboniano a la luz de su realidad laical.

Los Misioneros Combonianos son un instituto misionero que realiza su trabajo en más de 30 países en África, América, Asia y Europa.